La Magia de Álvarez: Argentina Logra una Victoria en Tiempo Extra Sobre Suiza con 10 Jugadores
2026-07-12
Argentina una vez más se encontró necesitando un héroe tardío, y el sábado por la noche, Julián Álvarez respondió a la llamada de manera espectacular.
En el minuto 112 de un tenso cuarto de final, Álvarez desató un auténtico rayo desde fuera del área, superando al portero suizo Gregor Kobel en el poste lejano para romper el empate. Fue el momento definitorio de una victoria 3-1 en tiempo extra que envía a los campeones defensores a un enfrentamiento de semifinales contra Inglaterra este miércoles.
Durante gran parte de la segunda mitad y todo el tiempo extra, Argentina disfrutó de una ventaja numérica tras la controvertida tarjeta roja a Breel Embolo por simulación. Sin embargo, la defensa suiza fue tenaz, frustrando repetidamente los intentos de Argentina de romper su línea defensiva baja. Finalmente, la presión resultó ser demasiado, y Álvarez sorprendió a la defensa—y probablemente a todos los que miraban—con su impresionante gol desde larga distancia.
Una vez que el gol fue anotado, el paisaje táctico cambió. Suiza se vio obligada a abandonar su plan defensivo de penales y a buscar el empate. Se dejaron expuestos, y en el minuto 121, Lautaro Martínez aprovechó el espacio para sellar la victoria con un 3-1. Las celebraciones de Martínez y Lionel Messi hablaban por sí solas—fue un alivio puro y absoluto.
La Controversia: La Costosa Simulación de Embolo
El punto de inflexión del partido se debió a una secuencia dramática que involucró a Breel Embolo y Leandro Paredes. Cerca de la línea lateral, Embolo cayó tras un desafío de Paredes. El árbitro João Pinheiro sacó inmediatamente una tarjeta amarilla a Paredes.
Debido a que Paredes fue amonestado, el VAR se activó para revisar el incidente. Las repeticiones revelaron que Embolo había exagerado el contacto, iniciando una simulación antes de que ocurriera un contacto real. Pinheiro, tras consultar el monitor al borde del campo, retiró la falta y mostró a Embolo su segunda tarjeta amarilla del partido.
Esta secuencia destacó una peculiaridad en la actualidad del arbitraje: si Pinheiro no hubiera amonestado erróneamente a Paredes en un primer momento, el VAR no habría estado autorizado para intervenir en la simulación. En lugar de un tiro libre para Suiza, la decisión del árbitro de revisar llevó a una tarjeta roja que alteró completamente el momentum del partido.
Antes de la expulsión, Suiza había sido, indiscutiblemente, el equipo más brillante. Finalmente habían encontrado su ritmo ofensivo tras el descanso, culminando en el merecido empate de Dan Ndoye apenas cinco minutos antes de la salida de Embolo. Fue un giro cruel para un equipo suizo que había igualado a los campeones defensores golpe por golpe hasta que la desventaja numérica hizo efecto.